Menú navideño A Escoger: La Santa Paz o el eterno arrepentimiento...
Existe, en la intimidad emocional y cerebral del ser humano, una congruencia casi siempre dominante ante las necesidades y ante el deseo por mejorar su calidad de vida. Y ¡que bueno que así sea!
Pero todo es cuestión de que se aproximen los días de fiesta universal, como lo son estos festejos navideños que ya estamos viviendo en todo su explendor, para que la incongruiencia haga presa de nuestras emociones, pensamientos, actitudes y procedimientos de actuación.
Es en estas fechas cuando mas cuidadosos y congruentes deberíamos ser, y resulta que sucede todo lo contrario, pues con la cercanía de la navidad se dispara el consumo de alcohol y otras sustancias tóxicas que alteran reflejos y cambian la personalidad, constituyendose en un serio peligro para la sociedad toda, dentro y fuera del hogar.
Nosotros, desde estas modestas páginas de JUNIO7, queremos hacer un llamado a que (como atinadamente lo sugirió el presidente municipal de Hermosillo, Ernesto Gándara Camou) ¡Llevemos la Fiesta en Paz!
Creemos que sí tenemos la madurez suficiente y el amor necesario, por nuestras familias, esposas, madres y padres, así como hijos y nietos, para abstenernos de cometer excesos en todos sentidos, y así poder estar serenamente en una celebración que debe ser mas dedicada al culto de la familia y a la meditación y a la reflexión, que al consumo de sustancias tóxicas y adoraciones al dios Baco.
La decisión, como siempre, es unipersonal.
De cada quien depende cómo quiere brindar esta Navidad: si con moderación y Santa Paz, o con excesos y eterno dolor.
¡Feliz Navidad a Todos!