Sr. Director:
México vive en el fango de la corrupción y la impunidad. Los mexicanos estamos hartos y aterrados por tantos desmanes que hay en todos los estados del país, donde en cada rincón de esas entidades federativas se dan los asesinatos, ajustes de cuentas, secuestros, violaciones, asaltos, robos, tráfico de influencias y todo tipo de ilegalidades, en las que siempre están involucrados los mafiosos y/o los políticos deshonestos.
En fin, sabemos que en nuestro México hay de todo, pero lo más grave es que al parecer no hay quien ponga orden en el país. Porque los que supuestamente deben ser los encargados de aplicar, administrar y procurar la seguridad y la justicia, nomás se tiran la bolita entre ellos como si fuera una papa ardiendo, porque no quieren problemas ni quieren hacerse bolas con la propia ley que deben respetar y procurar que todos los ciudadanos respeten.
Como mejor ejemplo de lo anteriormente dicho, ahí esta la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), supuestamente la máxima autoridad en lo que se refiere a Justicia en este país, donde descansa el corazón de nuestra constitución, y donde fuimos testigos de cómo los bien pagados ministros y magistrados de esa SCJN se fueron de vacaciones y les importó un cacahuate el grave problema social que representa el fallecimiento de 48 niños sonorenses en la Guardería ABC, siniestro que el cinco de agosto ya va a cumplir dos meses y donde aun no se ha conseguido el factor justicia que los dolidos padres de esas criaturas han exigido en todo el páis y ante todas las instancias existentes. Ellos creyeron que sólo Bours les iba a dar la espalda, pero desgraciadamente han comprobado que todos son iguales.
Es una desgracia, también, ver como algunos políticos insensibles y ventajosos aprovecharon esa tragedia como bandera política en el pasado proceso electoral, donde se conjugaron autoridades y políticos para seguir usando a los padres, su dolor y sus sentimientos, en la consecución de sus egoístas fines, burlándose de todo el pueblo con esas negativas e insultantes actitudes que solo representan una falta de respeto para con el pueblo, y una burla y un atentado contra la inteligencia de todos los mexicanos.
El pueblo mexicano, la mera verdad, ya está cansado de tantas mentiras por parte de sus gobernantes y líderes, quienes deberían ser solucionadores de problemas y, al contrario, al rato se convierten en parte de los grandes problemas que a los mexicanos tienen agobiados e indignados. El pueblo ya no halla la puerta, pues ve que sus líderes y gobernantes no aportan respuestas para tantas dificultades existentes.
Porque tenemos una comunidad que está sufriendo carencias en todo el país, no solo de seguridad y justicia, sino también de falta de empleos, de vivienda digna, de educación, de salud, de producto interno bruto, de alimentación para sus hijos…y esto se llama vivir en un país de pobres, cada vez más pobres.
Todo esto no es mas que el resultado de tener, sexenio tras sexenio, a la misma runfla de pillos liderando el país, sin importar de qué partido vengan al final todos son iguales y buscan lo mismo: su enriquecimiento personal, nunca el bienestar de todos los mexicanos. Por culpa de esas autoridades omnipotentes y prepotentes que hemos estado padeciendo, es que nosotros, los más pobres y necesitados, hemos sido responsables de pagar por sus errores, crisis, desfalcos, malas decisiones y raterías al por mayor, y es por eso que la pobreza extrema cada vez nos está arropando más, y matando de hambre y enfermedades a miles de mexicanos en todo el territorio nacional.
Y esto no es posible, ya que México es un país con enormes riquezas. Es un territorio donde Dios ha sido muy generoso con todos sus habitantes, ya que en él tenemos oro, plata, cobre, petróleo, animales exóticos, agricultura, fruticultura, ganadería, pesca abundante y, a pesar de tantas riquezas naturales que ya las quisieran otros muchos países del mundo, resulta que en lo único que somos campeones es en la producción de pobres y en la fabricación sexenal de nuevos ricos, esos que prosperan y se hacen multimillonarios en un sexenio, gracias a la corrupción, a la impunidad, al tráfico de influencias (y a veces de drogas, negocio al que también algunos de ellos le entran), y que lo hacen alegremente y con la mano en la cintura, pues saben que los encargados de castigarlos son precismanete sus propios comparsas. Yes que sonunos cuantos los que explotan nuestras riquezas y de pilón nos explotan con su raquítico salario mínimo que han aprobado para el resto de la mexcianada, para los que estamos en las filas de la jodidez extrema, y gracias a esos malos tratos es quew nuestra gente ya está despertando y demostrando que sí pueden hacerr cosas todos unidos, cosas importantes como quedó visto al hacer realidad uno de los sueños mas acariciados que hemos tenido desde hace años: lograr la alternancia en el poder, gracias a nuestro voto, con lo cual en el año 2000 vimos que sí se puede y que no nos va a pasar nada que no nos haya pasado.
Todavía recuerdo en aquel entonces cuando unos deshonestos priístas en el centro de la República, decían que no iban a soltar el poder mas que con las armas de por medio. Y ya ves, se los quitamos los mexicanos, con sólo la fuerza de nuestro voto y la decisión de que éste se respetara cabalmente. Hoy sabemos que nuestros votos valen y eso es importante, porque así podemos dárselo a quien queramos, en quien creamos o esperemos que merecen una u otra oportunidad, que en un momento dado, si el pueblo así lo desea, podrían ser los mismos priístas…o los panistas. Esa es la democracia, la decisión del pueblo.
Pero se debe trabajar duro para conservar esos privilegios ciudadanos.
Es por eso que hay que vencer al miedo y conservar viva la esperanza, por más mal que nos haya ido. No hay que perder la fe de que con nuestra participación y reclamando lo justo, podemos lograr grandes cambios en nuestro estado y en nuestro país. Hay que imaginar lo mejor para conseguir lo mas bueno para todos. Ya lo dijo Einstein: “NO hay nada mas grande que el poder de la imaginación”…De nosotros depende hacerlo realidad, agregaría yo.
Sólo así podremnos convertirnos en una Nación con un verdadero proyecto de crecimiento y desarrollo a futuro, sin tomar en cuenta los deseos personales de los señores políticos, especialmente los que son egoístas, corruptos y desinteresados en el pueblo que los eligió. Esos que con sus malas mañas sólo piuensan en enriquecerse (aunque ya estén podridos en billetes) junto con sus familiares, amigos, socios y compadres. A esos hay que dejarlos fuera d ela jugada, y decidirnos todos juntos a ver sólo por México, unidos podremos lograrlo.
Atentamente: Daniel Leobardo Félix Valdéz.