Al parecer los panistas son adictos a la transparencia, son férreos defensores de los progresos democráticos, entienden la importancia de la rendición de cuentas, son defensores de los derechos humanos y pelean por el mayor acceso a la información pública posible. Todo eso y más, seguramente, pero… ¡cuando son oposición!
Durante su campaña presidencial, Felipe Calderón hizo referencia en múltiples ocasiones al “pequeño priista que todos llevamos dentro”, para ejemplificar que todas y todos crecimos bajo una cultura política autoritaria, paternalista y no transparente. Ese “pequeño priista” interior, en el concepto que le entendí al ahora Presidente, es aquél que permite tentaciones hacia la corrupción, la soberbia del poder y el autoritarismo.
Cuando Vicente Fox arribó a Los Pinos, un grupo de ciudadanos y líderes de opinión conscientes del momento histórico, propusieron una Ley de Transparencia. Fue la única joya de la alternancia en nuestro País, pues desafortunadamente no existió una ruptura clara con el pasado ni se dieron las reformas de las reglas del juego político y económico que se veían tan urgentes.
Por haberse dado durante el sexenio de Fox, la trascendente reforma es asociada por algunos extraviados como parte de una agenda panista o de derecha, lo que está muy alejado de la realidad.
Unos años después, ya en el ocaso de la primer Presidencia panista, escuché a algunos políticos quejarse de la saturación de escándalos mediáticos por derroches, fraudes, malversaciones y corrupción en torno a los recursos públicos. Cansados de tanta exposición pública, de que se muestre la forma cuasi-imperial de gobernar, los privilegios del sistema, los negocios familiares y demás, empezó la andanada oficial. Al parecer se arrepintieron.
Si bien así también era en tiempos priistas pero sin transparencia que lo mostrara, el pecado de los panistas es no haber modificado la corrupción y los privilegios de detentar el poder.
Con el triunfo de Felipe Calderón y la reticencia de mostrar las averiguaciones previas en el contexto de su guerra contra el narcotráfico, se materializó el primer retroceso. Como el IFAI incomodaba mucho, reformaron el Código Federal de Procedimientos Penales para prohibir su acceso.
Posteriormente, se han logrado conocer dos intentos por someter al IFAI a un tribunal superior que revise sus decisiones y así debilitarlo. En una primera declaración, el secretario de Gobernación negó la existencia de una iniciativa con dicha pretensión (iniciativa que por cierto, sí existe).
Ahora, hace unos días, recurre la PGR a la Suprema Corte para que avale un retroceso en transparencia. ¿Qué no hay en el País asuntos más importantes que echar a perder lo ganado?
Entiendo las razones del querer versus las razones del poder, pero son precisamente esas incongruencias las que alejan a la población de un supuesto sistema democrático.
¿Ya se arrepintieron los panistas de haber permitido la transparencia en el País? A nivel local Sonora es casi el último que no ha hecho sus adecuaciones legales, ¿qué se está esperando? ¿Cómo vamos a enfrentar la transición local? ¿Se harán las reformas democráticas necesarias?
La transparencia no tiene color
Me gusta este eslogan porque nos dice mucho, título de una añeja columna que cerraba diciendo “la corrupción tampoco”.
La conclusión es tal vez que el problema no son los panistas ni los priistas o los perredistas, sino el diseño gubernamental y su relación con el poder mismo, que cambia a cualquiera que lo detenta, lo ensoberbece y lo transforma en agente de la opacidad.
Todo eso en un solo paquete y al mismo instante de decir: “Sí, protesto”. Ojalá me equivoque y no sea generalizado; por lo pronto, Calderón ya no lleva dentro un “pequeño priista”… se convirtió en él.
En La Lupa: Poly Coronel y el Festival
Es mi deber comentar el éxito del pasado FAOT y reconocerle a la directora del Instituto Sonorense de Cultura y a su equipo la dedicación y el esfuerzo. Sin duda quedé impresionado en los eventos a los que asistí y pude apreciar la relevancia de un festival de estas magnitudes, en distintas sedes, con programas para el crecimiento interior de los distintos gustos.
¡Ojalá en Sonora celebremos cultura todo el año!
¡Hasta pronto!
Guillermo Noriega Esparza
Internacionalista, UNAM y director de Sonora Ciudadana A.C.
Correo: noriega@sonoraciudadana.org.mx